Una ola de resultados positivos se dieron con la llegada del técnico Pablo Guede a Morelia. Dos días después de su presentación se le ganó a Pumas, posteriormente se empató con San Luis, luego se le ganó a Veracruz, a Toluca y a Chivas, el futuro prometía ser espectacular. Nos ubicábamos en zona de liguilla y en el papel se le podía ganar al rival en turno que eran los Xolos de Tijuana.

Es importante señalar que el técnico argentino SOLO pudo trabajar su idea futbolística hasta antes del partido contra Toluca, debido a lo apretado del calendario en sus 3 primeros partidos al frente del club.

Contra Toluca, luego de trabajar 15 días de lleno con el plantel, se dio un juegazo, en especial por parte de Edison Flores, Quick Mendoza y Aristeguieta. El equipo se vió sólido, ofensivo y desplegando buen futbol. El siguiente partido vs Chivas fue diferente, se jugó un buen primer tiempo, pero el segundo fue de terror, el equipo perdió la brújula y no nos empataron gracias a la buena suerte y a las atinadas intervenciones del arquero Sebastián Sosa. Aún así, se dice que es mejor corregir con una victoria que con una derrota y bajo esa premisa se enfrentó a Xolos de Tijuana. Guede presentó una formación diferente, atrevida y con miras a buscar la victoria. La jugada le salió mal y se perdió el partido, recibiendo 3 goles luego de haber recibido 1 solo gol en 5 juegos. Después vino Necaxa y de nuevo Guede sorprendió con su 11 inicial, dándole juego a 2 jóvenes canteranos; todo era miel al medio tiempo, se ganaba 2-0 y parecía que se volvería a la senda del triunfo, pero no fue así. Volvió el terror al estadio Morelos y se vivió una de las derrotas más dolorosas de los últimos años. En 15 minutos nos dieron la vuelta y el partido se perdió 3-2.

En mi opinión, Guede tuvo la fortuna de arrancar con el pie derecho de manera circunstancial, en parte debido a que tarde o temprano las malas rachas terminan y sobre todo, gracias a que al interior del equipo se vio con buenos ojos tener en él un nuevo liderazgo, que les brindó apoyo y confianza para comenzar a sumar de a 3.

Sin embargo, viéndolo a la distancia, parece natural el proceso de adaptación futbolística de parte de los jugadores a su estilo de juego. Creo que ahí radican las últimas dos derrotas. La realidad es que hay mucho por entender y ajustar de ambas partes. Ojalá que esta pequeña mala racha termine contra el Cruz Azul y podamos volver a ver ese equipo que nos hizo soñar allá en Toluca.

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