Es innegable que muchas cosas cambiaron al interior de Monarcas Morelia desde que Javier Torrente llegó a dirigirlo. Los capitanes habituales (Achilier y Sosa) dejaron de serlo y jugadores que habían demostrado intermitencia en su nivel futbolístico como Ray Sandoval y Gastón Lezcano, fueron apretados por el argentino, al mismo tiempo que les daba la oportunidad de mostrarse. El peruano tuvo una desafortunada lesión que lo dejará fuera de toda actividad durante un año, mientras que el «gato» aprovechó la oportunidad y se afianzó como titular.

En el aspecto futbolístico, el equipo mejoró desde el torneo pasado, mostrando buenos argumentos ofensivos, parecía que el equipo iba a levantar, metía goles, se iba arriba en el marcador, pero invariablemente lo empataban.

6 de los 10 partidos disputados en liga han sido empates (tomando en cuenta los 8 partidos del torneo pasado y los dos del presente torneo).

Luego de la llegada de 6 refuerzos al plantel para el AP2019, las expectativas de lograr mejores resultados eran muy altas, sin embargo, luego de 2 partidos, las cosas han sido muy diferentes ya que NO se ha logrado un solo punto. Las alarmas están encendidas porque Morelia NO puede darse el lujo de seguir perdiendo puntos. Se tiene un plantel competitivo que debió ganarle al Atlas y bien pudo lograr un empate contra Tigres.

Torrente ha impuesto un estilo ofensivo, agresivo, que busca el arco rival, también tiene un liderazgo fuerte que ha permeado en el equipo, sin embargo, no lo han acompañado los resultados y de eso vive un DT. Si hoy no se gana en Pachuca, la continuidad del argentino estará pendiendo de un hilo.

Por el bien del equipo y de la afición, deseamos que Morelia regrese a casa con los 3 puntos y que el canario emprenda el vuelo hacia el primer objetivo: «calificar a la liguilla»

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